JANÚKA
Jag HaUrim Sameaj!
Que la luz de la bendición, paz y justicia nos ilumine a todos los sees humanos sobre el planeta en esta festividad de Januka (21 al 28 de diciembre de 2008).
Sahlom a todos mis amigos y amigas, que Di-s los ilumine y guarde y muchas felicidades en todas sus festividades y este año nuevo de la era comun.
SHALOM…
Leyes de Jánuka
1. Jánuka es observado durante ocho días a partir del 25 de Kislev
2. Conmemora la victoria de los macabeos después de tres años de rebelión contra el dominio griego los cuales imponían restricciones a la práctica de los valores de la religión judía.
3. Está permitido trabajar en Jánuka
4. La observancia religiosa más importante consiste en encender la janukiá, candelabro de ocho brazos todas las noches de la fiesta
5. Guía de encendido de velas:
a. Ubicación de las velas:
i. Se debe procurar colocar las velas dentro de los 10 centímetros cercanos a la puerta y del lado izquierdo, para así estar encerrado con la mitzvá de Mezuzá a la derecha y las velas a la izquierda.
ii. Las velas deben colocarse a una altura superior a los 30 cm del piso.
iii. Cualquier tipo de aceite es apto para encender las velas de Januká, pero lo más apropiado es hacerlo con aceite de oliva, puesto que con él sucedió el milagro. Hoy en día se pueden usar también velas.
iv. Es necesario poner el aceite suficiente para que queden encendidas por lo menos media hora.
b. Encendido de las velas
i. El horario del encendido de las velas es a partir de la salida de las estrellas (aprox. 40 minutos despues de puesta del sol), y no antes, debiéndose tratar de prenderlas apenas llegada la hora. En la víspera de Shabat se encienden las velas de Januká antes que las velas de Shabat, debiéndose poner suficiente aceite para que queden encendidas hasta media hora después de la salida de las estrellas.
c. Orden del encendido de las velas
i. La primera noche se comienza a encender la vela que está más a la derecha de la janukiá, y en la segunda noche cuando se agrega otra vela al lado, se comienza de ella a encender y se continúa encendiendo de izquierda a derecha. Así también en las noches sucesivas, se comienza de la agregada y se sigue encendiendo de izquierda a derecha.
d. Berajot sobre las velas
i. En la primera noche de Januká se dicen tres berajot :
1. 1. “Lehadlik”
Baruj atá A-donai, elo-henu melej haolam, asher kideshanu bemitzvotav, vetzivanu lehadlik ner Januká
Bendito eres Tú, oh Eterno, Dios nuestro, Rey del Universo, que nos santificaste con Tus preceptos y nos ordenaste las luces de Jnuká.
1.2 “Sheasá nisim”
Baruj atá A-donai, elo-henu melej haolam, sheasá nisim laavotenu baiamim hahem bazeman hazé.
Bendito eres Tú, oh Eterno, Dios nuestro, Rey del Universo, que obraste milagros con nuestros padres en tiempos pasados, en esta época.
1.3 “Shehejeianu”.
Baruj atá A-donai, elo-henu melej haolam, shehejeianu beki-iemanu, vehiguianu lazeman hazé.
Bendito eres Tú, oh Eterno, Dios nuestro, Rey del Universo, que nos preservaste la vida, nos conservaste y nos permitiste llegar a este tiempo.
ii. A partir de la segunda noche de Januká en adelante, se recitan solamente dos berajot:
1. “Lehadlik”
2. “Sheasá nisim”.
e. Todas las berajot se deben recitar antes de encender las velas.
f. Si se apagan las velas
i. Si se encendieron las velas y se apagaron accidentalmente antes de transcurrir la media hora en la cual deben quedar encendidas, si se habían colocado en un lugar donde había viento, deberá volverse a encenderlas, pero sin berajá. Pero si las velas estaban en lugar donde no había viento y ocurrió un percance y se apagaron, no hay obligación de volverlas a encender.
6. La velas de jánuka no pueden ser utilizadas para ninguna finalidad adicional, como leer, iluminar el ambiente, encender algo, etc.
7. La janukiá debe ser colocada en la entrada o en la ventana para así publicar el milagro de jánuka
8. En shabat, se enciende primero la janukiá y luego las velas de shabat
9. En motzaei shabat, primero se recita havdalá y luego se encienden las velas
10. Se acostumbra darle a los niños dinero de jánuka y otros regalos
11. Durante jánuka se recita el halel en la tefilá de la mañana y se agrega Hal Hanisim en el Birkat Hamazón.
Extraido de “El Ser Judío” y de “Judaicasite” – editado por Shavei Israel
Retornar a los titulares
Con respecto al encendido de las velas de jánuka, dice la guemará en el tratado de shabat 20a:
“Dijeron nuestros sabios: la mitzvá de jánuka es una vela por el hombre y toda su casa, y los más estrictos encienden una vela por cada uno, y los más estrictos dentro de los estrictos – Beit Shamai dice, el primer día enciende una y de aquí en adelante prende cada vez menos; Beit Hilel dice, el primer día prende una y de aquí en adelante aumenta.”
¿Cuál es la diferencia entre Beit Hilel y Beit Shamai?¿Qué es lo que esta diferente técnica viene a enseñarnos?
Nuestros sabios, explican dicha guemará mediante dos simples argumentos. El primero, es que Beit Hilel enciende de acuerdo a los días entrantes, mientras que Beit Shamai encienden de acuerdo a los días salientes. Por ejemplo, el segundo día Beit Hilel prende dos velas y Beit Shamai siete.
Otra explicación que se nos brinda, es que Beit Hilel sostiene que se sube en el grado de santidad y no se baja, una muy conocida frase talmúdica. Es decir, que lentamente hay que ir elevándose a nivel espiritual y cuidarse de no descender. Por esta razón, cada día se enciende una vela adicional.
Beit Shamai, por otro lado, encienden velas equivalentes a los sacrificios de la festividad. ¿Qué festividad? Sucot. Así como en sucot se sacrifica el primer día trece toros, el segundo doce, el tercero once y así hasta que el último día que se sacrifican siete, cuando la suma total de los mismos da setenta, como la cantidad de pueblos que existen sobre la tierra. De la misma forma, Beit Shamai enciende el primer día ocho velas, el segundo siete, y así hasta el último día que encienden uno.
Asimismo, de la técnica de Beit Shamai aprendemos que para éste, el énfasis debe ponerse en el potencial de las cosas, a diferencia de Beit Hilel, quien pone énfasis en las cosas tal cual como se ven, como se revelan en la realidad.
El Rab Shlomo Iosef Zevin, interpreta la discusión de una forma profunda respecto al aspecto que deseamos resaltar, el positivo o el negativo. Es decir, en cada una de las situaciones en que debemos sobreponernos al mal, hay dos opciones: disminuir el mal o aumentar el bien.
Beit Shamai sostiene que quien ha caído en manos del instinto del mal, y desea realizar teshuvá, debe enfrentar este proceso alejándose del mal, en una guerra total contra él. Para esto, ya desde el principio el hombre necesitará mucha luz, y a medida que la parte buena comience a sobreponerse a la mala, entonces podrá conformarse con menos luz. Es por esto, que ellos comienzan encendiendo ocho velas y cada día van bajando.
En cambio, Beit Hilel, creen que el comienzo del trabajo debe ser realizar el bien, comenzar desde un principio con el “trabajo sagrado”, realizar mitzvot, y dado que el realizar una mitzvá lleva a cumplir otra mitzvá, así el hombre va a lograr aumentar sus buenas acciones y de su mano la luz crecerá. Por esta razón, Beit Hilel encienden primero una vela y cada día agregan otra adicional.
De acuerdo a este método de interpretación del accionar de ambas escuelas, para Beit Shamai, las velas de jánuka representan el fuego, vienen a quemar los aspectos negativos de nuestra realidad, de nuestra personalidad. Mientras que para Beit Hilel, las velas de jánuka representan la luz, el aspecto positivo que venimos a adicionar con el objetivo de auto mejorarnos y así mismo mejorar nuestra realidad.
Jánuka, representa la lucha contra el helenismo, el deseo de los griegos de imponernos su cultura. Los jashmonaim pelearon contra este aspecto, incluso debiendo salir en contra de aquellas personas del pueblo de Israel que habían comenzado a helenizarse. Por un lado, ellos deciden pelear contra el mal, el helenismo, mediante la guerra, quitar el mal de acuerdo al método de Beit Shamai.
Sin embargo, una vez que la mayor amenaza ha sido erradicada, entonces comienzan a actuar de acuerdo a Beit Hilel, cumplen la mitzvá de purificar el Beit Hamikdash, la cual les permite cumplir con otras mitzvot más y así lentamente ayudan al pueblo a retornar a la cultura judía.
Es por esta razón, que son merecedores de un nuevo milagro. El primero de estos se produce durante la guerra, cuando pocos ciudadanos israelíes, triunfan sobre un ejército griego completo. Ahora, se produce uno nuevo. El único aceite puro que encuentran con el sello del Cohen Gadol, el cual supuestamente alcanzaría para encender la menorá tan solo un día, alcanza para ocho.